Maestro
Normal Nacional Regional. Escritor, músico, recitador costumbrista,
labrador de la tierra.
Viajó por Europa junto a Jaime Torres, compartiendo su erke,
sus poesías y sus vivencias.
Participó del film "La deuda interna" con el director
Miguel Ángel Pereira.
Actualmente difunde, junto a Sixto Vázquez, la cultura quebradeña.
Sus
escritos, tanto poemas como relatos y descripciones, llevan un hondo
contenido reivindicatorio del indígena, que alcanza su cúspide
en el ampliamente difundido "No te rías de un colla"
No
te rías de un colla
No
te rías de un colla que bajó del cerro,
que dejó sus cabras, sus ovejas tiernas, sus habales yertos;
no te rías de un colla, si lo ves callado,
si lo ves zopenco, si lo ves dormido.
No te rías de un colla, si al cruzar la calle,
lo ves, correteando, igual que una llama, igual que un guanaco,
asustao el runa como asno bien chúcaro,
poncho con sombrero, debajo del brazo.
No sobres al colla si un día de sol,
lo ves abrigado con ropa de lana, transpirado entero,
ten presente amigo, que él vino del cerro, donde hay mucho frío,
donde el viento helado, rajeteó sus manos y partió su
callo.
No te rías de un colla, si lo ves comiendo
su mote cocido, su carne de avío,
allá en una plaza, sobre una vereda, o cerca del río;
¡menos! si lo ves coqueando por su Pachamama.
Él bajó del cerro a vender sus cueros,
a vender su lana, a comprar azúcar, a llevar su harina
y es tan precavido, que trajo su plata
y hasta su comida, y no te pide nada.
No te rías de un colla que está en la frontera
pa'lao de La Quiaca o allá en las alturas del abra del Zenta,
ten presente amigo, que él será el primero en parar las
patas
cuando se atreva a violar la Patria.
No te burles de un colla, que si va pa'l cerro,
te abrirá las puertas de su triste casa,
tomarás su chicha, te dará su poncho,
y junto a sus guaguas, comerás un tulpo y a cambio de nada.
No te rías de un colla que busca el silencio,
que en medio las lajas cultiva sus habas
y allá en las alturas, en donde no hay nada,
¡así sobrevive con su Pachamama!

Yo
jamás fuí niño
Mi
sonrisa es seca y mi rostro es serio,
mis espaldas anchas, mis músculos duros,
mis manos partidas por el crudo frío
sólo ocho años tengo, pero no soy niño.
Detrás mis ovejas ando por el cerro
y cargau mi leña bajo hasta mi puesto
a soplar el fuego, a mismiar mi soga,
y no tengo tiempo para ser un niño,
moti, sal con lechi son mis caramelos
mi juguete un chivo o el perro ovejero
poco tiempo tengo pero no soy niño.
Mi avión de juguete es un cuervo viejo,
mi camión un burro de trotar muy lento
mi amigo, es el zorro que roba mis cabras
y es todo mi consuelo de poder ser niño.
Mi rostro es de viejo y mi andar de agüelo,
mis callos partidos por piedras del cerro
mi poncho rotoso por el fuerte viento
todo eso me dice, que no soy un niño
¡Y no hay reyes magos,
no hay Día del Niño,
jamás tuve suerte
de poder ser niño!
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